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Colocando la energía de la acción al servicio de la intención

El Grupo de Kryon canalizado por Mario Liani
Canalizado el 8 de marzo de 2005


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Queridos humanos:

Somos un grupo de energías que están al servicio de la iluminación colectiva. A través de este canal acudimos hoy para suministrarles más información y mayores enseñanzas para el beneficio de su propia elevación espiritual.

Una vez más estamos aquí. Somos el Grupo de Kryon, un conjunto de energías pertenecientes al Plan Divino de Luz, al Grupo Angelical de Gabriel y Rafael. ¿Les suena familiar? Pues así es.

Es hora de que tomen las riendas de su crecimiento. El tiempo de cada uno de ustedes está transcurriendo y en el Ahora no puede haber retrasos. Las decisiones que se toman en el Ahora deben ser activadas Ahora mismo.

Cuántos de ustedes han afirmado pomposamente algo así como: “Este año realizaré lo que tanto he ansiado hacer, este año comenzaré tal o cual cosa”. Este año es Ahora, queridos, pues el momento en que formulan su intención de hacer algo, genera la poderosa energía del Ahora. Por tanto, Ahora es el momento de accionar la intención y poner en marcha el proceso de activación de sus propósitos.

¿Cuántas veces les hemos visto planear y estructurar mentalmente caminos de activación, sin que después ustedes lograran activar el inicio del recorrido por medio de su voluntad? ¿Por qué creen ustedes que nosotros, desde este lado del Velo, estamos recalcando que Ahora es tiempo de dar el primero de los pasos que se necesite para emprender un camino ya decidido a través de su intención? ¿Sabían ustedes que la intención que ponen en sus decisiones tiene sus propias piernas y comienza a caminar antes que ustedes lo hagan... aunque se retrasa y se siente saboteada porque continuamente voltea hacia atrás para ver si ustedes la siguen en su cuerpo físico? ¿Sabían que cuando la intención avanza y su cuerpo físico no la acompaña, el cuerpo físico se desequilibra en lo que respecta a su esencia operativa?

Su cuerpo es una estructura viva que está dirigida por múltiples procesos en movimiento... Sí, así mismo, tal como lo dijimos recientemente a través de nuestro canal italiano. Estos procesos, al estar en movimiento, necesitan mantener el ritmo de la intención que ustedes le han dado. Cuando el ritmo físico no se compagina con la intención espiritual, ocurre un desequilibrio causado por la resistencia que el cuerpo físico genera al no actuar de acuerdo a la intención espiritual.

Pero –dirán ustedes– ¿es posible que algo así nos suceda, es decir, que una parte de nosotros, la espiritual –si se quiere– cree una energía de intención tan poderosa, pero no lo suficiente para que el resto de nosotros –es decir, nuestro cuerpo– le obedezca?

Déjenos decirles que así es, y que esta situación que hoy les estamos describiendo es justamente uno de los mayores paradigmas del ser humano. El humano generalmente teme ponerse en movimiento, pues el movimiento representa la acción final, el último recurso, la última posibilidad que implica no poder dar más marcha atrás en relación a lo que se haya decidido activar.

Ah... ¡claro! Ahora entienden, ¿verdad? El movimiento representa el adiós a la inercia y por ende, a aquella parte de ustedes que no deseaba accionar la intención, pues esa parte de ustedes tenía miedo de las posibles consecuencias que pudiera generar el movimiento final.

Aquí llegamos a donde queríamos llegar: al miedo. Sí, queridos Humanos, el miedo es el factor emocional que los paraliza en prácticamente todas las acciones que emprenden durante su día a día. Toda su vida pareciera girar alrededor de la palabra “miedo”, o si les parece, de la palabra “temor”.

Tienen temor de poner en práctica decisiones que han acumulado en sus conciencias durante mucho tiempo. Cada decisión no activada, ha almacenado una cuota de temor en sus cuerpos, algo así como una cuota de instrucciones fallidas en sus sistemas, creando así un depósito de instrucciones abortadas que cada día crece más y más, debido a la ya innata costumbre de desechar automáticamente todos esos bellos propósitos que continuamente se hacen a sí mismos.

Al final de todo esto les queda entonces un pesado saco de miedos y temores que llevan a cuestas continuamente, el cual causa el mal funcionamiento de la puesta en marcha de sus procesos.

Cuando ustedes desechan continuamente –o por decirlo así, de manera consuetudinaria– sus propias intenciones, ayudan a originar en sus cuerpos una energía que ralentiza todos sus procesos físicos. Dicha energía pudiera ser descrita como una especie de materia viscosa que recubre los engranajes del movimiento, causándoles una ralentización en sus procesos e impidiéndoles moverse a la velocidad adecuada.

Ustedes Humanos son seres absolutamente perfectos, pues nacieron producto de la intención Divina. La Divinidad colocó su máxima intención para lograr que los cuerpos que ustedes ocuparan fuesen perfectos, pues éste fue el primer paso para encaminarles hacia la utilización de todo el potencial de perfección física que sus cuerpos pueden lograr a través del perfeccionamiento espiritual de sus intenciones. Cuerpo y Espíritu, juntos, juegan un gran rol, y si así les parece más fácil visualizarlo, el cuerpo es un vehículo que requiere de combustible espiritual para transitar adecuadamente.

Cuando ustedes no logran coordinar sus intenciones con la puesta en marcha de su cuerpo, actúan como si colocaran combustible en un conducto diferente al que regularmente debieran usar, o como si estuvieran colocando dicho combustible a sabiendas de que el carburador que procesa dicho combustible está sucio y ustedes, aún sabiéndolo, dejaron de limpiarlo.

¿Definiríamos esto como un auto-saboteo? Sí, es así, queridos... pero tranquilícense, pues generalmente se trata de un saboteo inconsciente. Ustedes, en su esencia Divina, no son culpables de que suceda de esta manera, pues su dualidad no les permite apreciar qué está sucediendo realmente con el bloqueo de sus procesos.

Sin embargo, Ahora, en este preciso momento, les esta llegando información muy precisa y valiosa, que hará que ustedes tomen conciencia de que sus procesos de acción deben ser reconducidos hacia un estado de equilibrio para que puedan lograr coordinar maravillosamente su Divina intención con la fuerza de la acción.

¿Se están preguntando cómo se hace esto, verdad?

Bueno, queridos, la respuesta es muy simple. No hay rituales, ni recetas mágicas específicas para lograrlo. En verdad no hay nada complicado de hacer para que ustedes puedan desenmarañar la turbia y viscosa madeja que envuelve los engranajes de su accionar. Lo único que ustedes necesitan hacer es estar presentes en el Ahora de su propia intencionalidad.

¿Cómo, Kryon? ¿Cómo es eso de estar presentes? ¿Es que acaso no lo estamos siempre que empezamos a crear nuestras propias decisiones?

Queridos, ustedes piensan que sí lo están, pero generalmente no lo están, porque crean la energía de la intención pero no la ponen en movimiento enseguida, Ahora. ¿Qué tal algunos ejemplos? “Voy a dejar de fumar: comenzaré el próximo mes” – “Iniciaré una dieta después de navidad, para así disfrutar mejor de las festividades” – “Realmente tengo la intención de no engañar más a mi pareja... Pronto terminaré con mi amante”.

¿Ven de qué se trata? Toman importantes decisiones pero las condicionan o las aplazan a un momento de su tiempo que todavía no se ha manifestado en su Ahora, a fin aplazar la decisión, “ganar tiempo” para acostumbrarse a la idea y así mitigar un poco el miedo a lo desconocido.

Poner en movimiento Ahora la energía de la intención, es hacer en el Ahora lo que se proponen. El proceso es muy simple. La única manera de disolver esa masa turbia y viscosa que atrapa los engranajes de su accionar es darle un pequeño empujón a la acción, algo así como empujar un carro sincrónico que tiene la batería descargada. Ese pequeño empujón hace que el carro produzca la chispa eléctrica necesaria para producir la combustión que pone en marcha el motor encargado de hacer mover el resto de los engranajes. Y no sólo eso: ese pequeño empujón hará que también se cargue la batería que ayuda a automatizar el emprendimiento de la acción.

El pequeño empujón que ustedes van a darle a su vehículo hará que la materia viscosa que rodea y obstaculiza el movimiento de los engranajes de la acción, comience a desprenderse, rompiendo ese estado de inercia inicial. Lo más importante de este proceso es que ese empujón originará una especie de “facsímil” del movimiento, una idea o ejemplo de cómo sería generar movimiento, aún antes de que se genere el movimiento real.

Esto es algo así como enseñar a alguien a hacer algo, a mostrar cómo se hace ese algo, a través de un pequeño ejemplo o a través del primero de una secuencia de movimientos que conforman la acción total. Por ejemplo, si ustedes pretenden enseñar a alguien cómo clavar un clavo con un martillo, ustedes mostrarán a esa persona cómo se toma el martillo en la mano, cómo se sujeta inicialmente el clavo con dos dedos de una mano y cómo se da el primer martillazo con la otra, a través de una mezcla de firmeza y suavidad a la vez, de tal manera que el clavo –sin desestabilizarse ni perder su posición marcada– encaje al primer golpe, de forma que quede firmemente sujeto y ya no se necesite más sujetarlo con los dedos de la otra mano. En ese momento, ustedes le dirían a la persona: “Ya te mostré cómo se hace. Ahora termina de hacerlo tú...”

“Ahora termina de hacerlo tú”, se traduce en: “Querido Cuerpo, ahora que te mostré cómo se hace, hazte cargo de producir el movimiento necesario para que juntos tomemos las riendas del proceso que Ahora nosotros pusimos en movimiento”.

El pequeño empujón que se necesita dar a la acción, debe hacerse en el Ahora de la decisión tomada. Cuando ustedes ponen en marcha su intención y toman una decisión, la consecuencia inmediata debería ser poner en marcha la decisión. Éste es un proceso que debería estar grabado en su cuerpo físico en proceso “automático”. Si ustedes no ejercitan la modalidad automática en su Ahora, esa función se va desgastando poco a poco y la materia viscosa de la cual les hablábamos, empieza a cubrir los engranajes conectados con la automaticidad de estos procesos, ocasionando que ese accionar pase de una modalidad auto a una modalidad manual. ¿Entendieron? En modo manual es más pesado accionar, pues en manual ustedes deben tener conciencia de todas las teclas que deben pulsar, de todas las secuencias que deben seguir y de las que no pueden omitir. Al estresarse y asustarse por lo aparentemente engorroso del proceso, ustedes optan por dejarlo para más tarde, perdiendo así el poder que habían colocado en sus intenciones.

A medida que ustedes vayan ejercitando, el pequeño empujoncito inicial para poner en marcha el proceso, su maquinaria se irá desentumeciendo y su cuerpo físico irá recordando poco a poco cómo automatizar nuevamente sus procesos. Allí es entonces como su intención y su accionar emprenderán juntos el camino sin titubeos, de la misma manera cuando ustedes se dicen que desean dar un paseo con su vehículo: se montan en el automóvil, lo encienden y lo ponen en movimiento hacia la ruta que usualmente usan para ir al lugar que desean ir. ¿Se imaginan haciendo de esto un proceso parecido a lo que describimos anteriormente como empantanado? ¿Verdad que eso de montarse en el carro, poner la llave en el encendido, no accionar el movimiento y quedarse allí sentados viendo la nada, no sería lo correcto?

Queridos humanos, ustedes son inmensamente amados por nosotros y nosotros deseamos fervientemente que ustedes aprendan a tomar siempre las riendas de su propia conducción. Sepan que este mensaje que hoy les transmitimos a través de nuestro canal en español, ha tomado por sorpresa a nuestro canal. Él no se lo esperaba (ahora sonríe...) porque él creía que habría otra agenda más subliminal... Qué cosas tiene la mente humana, ¿verdad?

Él ahora se está sonriendo interiormente mientras canaliza y escribe, pues recuerda que en la gran mayoría de sus asistentes a los cursos sobre Numerología que él imparte, ha observado este modelo repetirse muchas veces, y ahora recuerda todas las innumerables oportunidades que ha hablado sobre la diferencia existente entre el pensamiento y la acción concreta, aspectos numerológicamente caracterizados por la interacción entre los números 7 (pensamiento) y 4 (acción concreta o hacer). La interacción de estos dos aspectos, si está adecuadamente equilibrada, produce una apropiada iniciativa (traducida numerológicamente al número 1). En cambio, el manejo no equilibrado de ambos aspectos 7 y 4 puede producir una iniciativa desequilibrada o deficiente, en este caso, una especie de menos 1 (una iniciativa en carencia, es decir, la falta de iniciativa).

Ahora nuestro canal sigue sonriendo cada vez más sorprendido, pues no esperaba que la lección de hoy se convirtiera en una especie de mini clase de numerología, la cual sus alumnos ahora leen, identificando la intención que había detrás de la enseñanza.

Queridos, el propósito de los mensajes que se transiten a través del Grupo de Kryon por intermedio principalmente de éste canal, es el de suministrarles amorosamente consejos y herramientas eminentemente prácticas que puedan ayudarles a vislumbrar cómo conducir sus procesos espirituales de manera cónsona con los tiempos en que viven y en equilibrio con las demandas de su vida actual.

Sus procesos de aprendizaje están íntimamente vinculados al mundo que los rodea. Ustedes vinieron a experimentar el mundo físico y a poner en estado de equilibrio todos los aspectos que con él se relacionan. Ustedes representan el estado físico de las cosas. Su cuerpo físico y la tierra que lo acoge, Madre Tierra, están vinculados entre sí muy íntimamente, de una manera muy difícil de que por ahora comprendan y asimilen.

Cuando ustedes ponen en marcha sus propios procesos, es decir, cuando activan y concretan, anclan realmente su energía a la tierra que los acoge, estableciendo así mayores lazos con la experiencia que se espera ustedes acometan. Cada vez que ustedes cumplen con el proceso que describimos, ayudan a la gran conciencia colectiva que ustedes son, a que ella aprenda más de sí misma. Cuando ustedes ponen en marcha automáticamente la activación de sus intenciones, enseñan a otros a hacerlo y toda la gran masa física que ustedes llaman Tierra se ve beneficiada y engrandecida.

El movimiento genera más movimiento. Un objeto que se mueve choca con otro y ese choque logra poner en movimiento a otro objeto que quizás estaba detenido. Todo es movimiento, todo es energía. Energía no es más que partículas en acción o en movimiento.

Coloquen la energía de la acción al servicio de la intención y pongan en movimiento sus procesos. Su propio movimiento pondrá en acción a los demás y ellos les agradecerán.

Éste ha sido un mensaje del Grupo de Kryon a través de su canal en español. Sean inmensamente bendecidos y sepan que el Grupo de Kryon nunca se despide porque en la interdimensionalidad no existen las despedidas. Ahora y Siempre estamos con ustedes.

Por tanto el Grupo de Kryon continúa aquí...

 

El Grupo de Kryon
Canalizado por Mario Liani - coilort@cantv.net
Edición: Cultivando el Espíritu

Existe plena y total autorización para hacer circular libremente el texto arriba impreso (“Transmutando el poder de la gran ola” - 03-01-2005 - El Grupo de Kryon canalizado por Mario Liani), siempre que se envíe o se publique completo, sin editar y con los respectivos créditos de autor. Se recuerda amablemente que el único interés que se persigue con la divulgación pública de éste y otros textos similares, es la transmisión de conocimiento y la elevación de la conciencia. Por tanto, no se autoriza la divulgación del citado texto para fines meramente económicos hasta que se consulte su aprobación con el canalizador.

Mario Liani es Numerólogo y como tal, asesora directamente a personas, grupos y empresas en Caracas, Venezuela.

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